Chiapas registra más de 40 casos de violencia sexual infantil

El año apenas comienza y la violencia sexual contra niñas y niños ya deja cifras alarmantes. En las primeras semanas, la Fundación Granito de Arena Internacional A.C. ha registrado al menos 10 nuevas atenciones por agresión sexual, casos que se suman a los procesos iniciados en 2024 y que elevan a más de 40 las situaciones que actualmente reciben acompañamiento especializado, en su mayoría relacionadas con violencia sexual infantil.

Jessica Anahí Pérez Roblero, trabajadora social de la asociación, explicó que a partir del 5 de enero se retomaron procesos que venían en seguimiento desde el año pasado y, de manera paralela, comenzaron a llegar nuevos casos. Detalló que el incremento no responde a una temporada específica, sino a una problemática constante que se mantiene y, en muchos casos, permanece oculta por largos periodos.

Del total de atenciones activas, alrededor del 70 por ciento corresponde a niñas y el 30 por ciento a niños, una proporción que, de acuerdo con la especialista, se repite con frecuencia en los casos de violencia sexual infantil. Señaló que muchas de las agresiones ocurren en entornos cercanos a las víctimas, lo que dificulta la denuncia inmediata y prolonga el impacto emocional.

La atención que brinda Granito de Arena A.C. es integral e interdisciplinaria. Incluye acompañamiento en trabajo social, atención psicológica especializada y asesoría jurídica, tanto para las víctimas como para sus familias. En entrevista, Pérez Roblero explicó que el proceso no se limita a la niña o el niño agredido, sino que involucra de manera directa a madres, padres o personas cuidadoras, quienes también requieren orientación y contención emocional.

Indicó que los procesos terapéuticos en casos de violencia sexual infantil suelen ser largos y complejos, debido a que el daño no siempre es visible de inmediato. En muchos casos, los efectos aparecen con el paso del tiempo, cuando las infancias comienzan a manifestar cambios de conducta, problemas emocionales, dificultades escolares o afectaciones en su desarrollo social.

De los más de 40 casos que actualmente acompaña la organización, una parte corresponde a procesos jurídicos activos y otros se encuentran en etapas iniciales de atención psicológica. Algunos expedientes llegan canalizados por la Fiscalía, mientras que otros provienen de referencias directas, redes de apoyo, recomendaciones o contacto de las familias que buscan ayuda tras no encontrar respuesta en instituciones públicas.

La trabajadora social precisó que no todos los casos cuentan con una denuncia formal desde el inicio. Sin embargo, explicó que durante el proceso de acompañamiento muchas familias deciden iniciar acciones legales, una vez que cuentan con información, contención emocional y orientación sobre sus derechos y los de las víctimas.

Otro dato relevante es que los casos no se concentran únicamente en Chiapas. Aproximadamente la mitad de las nuevas atenciones corresponden a personas del estado, mientras que el resto proviene de otras entidades del país, principalmente del centro y norte, lo que refleja la dimensión nacional del problema y la falta de atención especializada en distintos territorios.

Finalmente, Pérez Roblero subrayó que la violencia sexual en la infancia deja secuelas profundas si no se atiende de manera adecuada y oportuna. Advirtió que muchas personas minimizan lo ocurrido en la niñez, pero las consecuencias pueden extenderse hasta la vida adulta, afectando la salud mental, las relaciones personales y la calidad de vida.

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Redacción
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