El inicio de 2026 ha mostrado cifras preocupantes en materia de feminicidios en el estado de Chiapas, con al menos tres mujeres asesinadas en enero, una cifra que ya supera la reportada en el mismo mes del año anterior.
Según informes oficiales, la Fiscalía General del Estado (FGE) ha iniciado investigaciones bajo el protocolo de feminicidio tras el hallazgo de cuerpos de mujeres con signos de violencia en diferentes municipios, incluido un caso en Villa Comaltitlán, donde una mujer de 35 años fue localizada sin vida en su domicilio.
Además, organizaciones civiles como la Colectiva 50 más 1 Chiapas han documentado al menos otro feminicidio temprano en Ocosingo, calificado como el primer feminicidio del año en la entidad y que ha generado condenas públicas por la falta de protección a las mujeres.
Un problema estructural persistente
Los feminicidios en Chiapas no se limitan a las cifras de este mes. En años recientes diversas organizaciones han denunciado una tendencia al alza de violencia feminicida, así como subregistros en cifras oficiales debido a prácticas incorrectas de clasificación de homicidios de mujeres.
Datos nacionales también evidencian la gravedad del fenómeno: durante 2025 en México se registraron 721 feminicidios, con varios estados del país, entre ellos Veracruz, con cifras importantes, aunque Chiapas no encabeza la lista, sigue siendo una entidad con altos índices de violencia de género.
Llamado a mecanismos de prevención y justicia
Organizaciones de derechos humanos y colectivos feministas han exigido la implementación de políticas públicas efectivas de prevención, así como el correcto ejercicio del protocolo de investigación para evitar la impunidad y responder con mayor eficacia a la violencia contra las mujeres.
Este llamado cobra mayor relevancia en medio de un contexto más amplio de violencia en la entidad, que incluye también un aumento de desapariciones y criminalidad que han afectado a diversas comunidades chiapanecas en los últimos años.




