La producción de maíz en diversos municipios de Chiapas enfrenta una fuerte caída, con pérdidas que alcanzan hasta el 76%, lo que ha generado preocupación entre productores y comunidades rurales que dependen de este cultivo básico.
De acuerdo con el reporte, al menos 16 municipios han visto disminuir considerablemente sus cosechas, afectando tanto el consumo local como los ingresos de los campesinos. Los rendimientos promedio en siembras de temporal se ubican entre 2.5 y 3 toneladas por hectárea, lo que apenas permite ingresos brutos de entre 17 mil y 21 mil pesos, cantidades consideradas insuficientes para cubrir los costos de producción.
La disminución productiva ha impactado directamente a las familias que dependen del maíz para su sustento, ya que muchas siembran para autoconsumo o para vender excedentes. La reducción en la cosecha también amenaza la seguridad alimentaria en varias comunidades rurales del estado.
Productores señalan que la crisis está relacionada con diversos factores, como cambios climáticos, falta de apoyos al campo y condiciones económicas que dificultan continuar con la actividad agrícola. Esto ha provocado que algunas zonas que antes eran consideradas productoras importantes enfrenten ahora una notable disminución en la producción.
Ante este panorama, campesinos advierten que la caída del maíz no solo afecta la economía local, sino también la tradición agrícola y el abastecimiento de uno de los alimentos básicos en la región




