Dos ciudadanos guatemaltecos se declararon culpables ante la justicia de Estados Unidos por su participación en una organización dedicada al tráfico de personas, vinculada con el accidente ocurrido en Chiapas en diciembre de 2021, donde perdieron la vida 56 migrantes y alrededor de un centenar resultaron heridos.
El Departamento de Justicia estadounidense informó que los acusados, identificados como Josefa Quino Canil de Zavala, de 43 años, y Alberto Marcario Chitic, de 32, admitieron haber formado parte de una red que trasladaba de manera ilegal a adultos y menores de edad desde Guatemala, atravesando territorio mexicano con destino a Estados Unidos.
Las investigaciones señalan que la organización reclutaba migrantes en comunidades guatemaltecas, coordinaba el cobro por el viaje y organizaba su transporte en autobuses, camiones de carga y remolques adaptados, pese a las condiciones de riesgo. Uno de esos traslados terminó en tragedia el 9 de diciembre de 2021, cuando un tráiler que circulaba a alta velocidad se impactó contra la base de un puente peatonal en las inmediaciones de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
De acuerdo con las autoridades, en la unidad viajaban más de 160 personas hacinadas, la mayoría de origen guatemalteco. El percance dejó 56 fallecidos, entre ellos una adolescente, y más de 100 lesionados, convirtiéndose en uno de los accidentes relacionados con el tráfico de migrantes más mortales registrados en México en los últimos años.
Como parte del proceso judicial, ambos acusados se declararon culpables del delito de conspiración para introducir de manera ilegal a personas a Estados Unidos, poniendo en riesgo sus vidas y provocando lesiones graves y muertes. La legislación estadounidense contempla para este cargo una pena máxima de cadena perpetua, y su sentencia será dictada en septiembre próximo.
Las autoridades estadounidenses también informaron que otros presuntos integrantes de la misma red criminal han sido extraditados o detenidos en los últimos meses, mientras continúan las investigaciones para deslindar responsabilidades en torno a la tragedia que marcó la crisis migratoria en la frontera sur de México




