El magisterio de Chiapas manifestó su rechazo al uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas de educación básica, al considerar que estos dispositivos pueden convertirse en un distractor para los estudiantes.
La postura surge en medio del debate sobre la regulación de los celulares en los planteles educativos, particularmente por la necesidad de fortalecer la atención de los alumnos durante las clases.
El sector educativo plantea que cualquier medida relacionada con el uso de estos dispositivos debe considerar las condiciones de cada escuela y la participación de docentes, madres y padres de familia.
La discusión también contempla el papel que tienen actualmente los teléfonos en la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes, por lo que el reto consiste en establecer reglas que permitan aprovechar la tecnología sin que interfiera con el aprendizaje.
El magisterio chiapaneco mantiene su postura de que las escuelas deben contar con criterios claros para regular los dispositivos y garantizar que el proceso educativo sea la prioridad dentro de las aulas.




