El número de personas desaparecidas y no localizadas en Chiapas continúa aumentando. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), hasta el 25 de septiembre de 2026 se contabilizaban más de mil casos registrados durante el año en la entidad.
Los registros incluyen tanto casos clasificados como desaparición como aquellos considerados de personas no localizadas, categorías que forman parte de la base nacional y que son actualizadas conforme las autoridades reciben nuevos reportes o modifican la situación de las personas buscadas.
La problemática se concentra principalmente en algunos municipios. Tuxtla Gutiérrez, Tapachula y Berriozábal aparecen entre los puntos de la entidad con mayor número de reportes acumulados, aunque existen casos registrados en distintas regiones de Chiapas.
El crecimiento de las desapariciones también ha llamado la atención de colectivos de familiares y organizaciones dedicadas a la búsqueda. Estos grupos han señalado que las cifras oficiales podrían no reflejar la totalidad de los casos, debido a situaciones en las que las familias no presentan una denuncia por temor o por falta de confianza en las instituciones.
Durante los últimos años, el fenómeno ha mostrado un incremento en Chiapas. Datos analizados por organizaciones especializadas señalan que 2024 fue uno de los años con mayor número de nuevos registros, con más de 500 casos, mientras que la problemática se ha mantenido durante los años posteriores.
Entre las personas reportadas como desaparecidas también se encuentran niñas, niños y adolescentes, lo que ha llevado a familiares y colectivos a demandar una mayor rapidez en la activación de mecanismos de búsqueda y en la investigación de cada caso.
Las familias de las personas desaparecidas continúan recurriendo a las autoridades y a las propias brigadas de búsqueda para intentar localizar a sus seres queridos. En distintos municipios, los colectivos han realizado recorridos, colocado fichas y difundido información para obtener datos que puedan contribuir a las investigaciones.
La desaparición de una persona puede tener distintas circunstancias y cada expediente debe investigarse de manera individual. Por ello, los registros estadísticos no permiten por sí mismos establecer las causas detrás de cada caso ni determinar si existe una relación entre ellos.
Las autoridades mantienen las investigaciones y la actualización de los registros conforme avanzan los procesos de búsqueda y localización.




