Chiapas enfrenta un importante riesgo sísmico debido a su ubicación geográfica; sin embargo, nueve de cada 10 viviendas en el estado no cuentan con un seguro que las proteja ante daños provocados por un terremoto.
La entidad se encuentra entre las zonas con mayor actividad sísmica del país, con más de 3 mil 500 movimientos telúricos registrados al año, situación que mantiene latente el riesgo para miles de familias.
A pesar de ello, existe una baja cultura de prevención y una parte importante de la población considera que contratar un seguro para vivienda representa un gasto elevado.
Viviendas expuestas a daños
Los terremotos no son el único riesgo que enfrentan las familias chiapanecas. Las lluvias intensas, inundaciones y otros fenómenos naturales también pueden provocar daños importantes en las viviendas.
La falta de protección financiera puede hacer que las familias tengan que asumir por completo los costos de reparación o reconstrucción después de un desastre.
La situación es todavía más complicada para los hogares de menores ingresos, que tienen menos posibilidades de enfrentar gastos inesperados derivados de una emergencia.
Prevención, una deuda pendiente
Especialistas y representantes del sector han insistido en la importancia de fomentar una mayor cultura de prevención entre la población.
Contar con un seguro, revisar periódicamente las condiciones estructurales de las viviendas y conocer las medidas de protección ante un sismo pueden reducir el impacto económico y humano de un desastre.
En un estado donde la actividad sísmica es constante, la prevención continúa siendo uno de los principales retos para proteger el patrimonio de las familias.




