Autoridades de Chiapas reforzaron las acciones de prevención y preparación ante los posibles efectos asociados al fenómeno de El Niño durante los próximos meses, principalmente ante escenarios de sequía, temperaturas elevadas e incendios forestales.
La Secretaría de Protección Civil estatal realizó, junto con autoridades federales y municipales, una jornada de verificación y activación de refugios temporales en Tapachula, como parte de las acciones correspondientes a la temporada de lluvias y ciclones tropicales 2026.
Durante la actividad fueron revisados dos refugios ubicados en el Centro de Convivencias y el Tecnológico de Tapachula, donde se evaluaron aspectos como capacidad, accesibilidad, servicios básicos, condiciones de seguridad e infraestructura.
Las autoridades también realizaron un simulacro de inundación, en el que habitantes de la colonia Campestre Corlay fueron evacuados hacia uno de los refugios temporales, con el objetivo de poner a prueba los procedimientos de respuesta ante una eventual emergencia.
El secretario de Protección Civil de Chiapas, Mauricio Cordero Rodríguez, explicó que las condiciones asociadas a El Niño pueden modificar los patrones habituales de precipitación. Entre los escenarios que se contemplan están periodos con menor lluvia y mayor estrés hídrico, así como temperaturas elevadas que podrían favorecer incendios forestales.
Al mismo tiempo, las autoridades señalaron que la presencia de lluvias puntuales e intensas puede generar inundaciones y desbordamientos en determinadas regiones, por lo que la preparación debe contemplar diferentes tipos de emergencia.
Pedro Jaimes Villarreal, director de Normatividad, Convenios e Instrumentos Financieros de la Coordinación Nacional de Protección Civil, destacó que la finalidad de estas acciones es anticiparse a los posibles impactos y fortalecer los mecanismos de respuesta, con base en información técnica y científica.
Protección Civil estatal indicó que mantendrá el monitoreo de las condiciones meteorológicas y pidió a los municipios mantener identificados y preparados sus refugios temporales, además de contar con los insumos necesarios para atender a la población en caso de una emergencia.



